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Sucesiones en Mar del Plata Te: 491-5159

SUCESIONES

Nuestra práctica en sucesiones está concentrada en asesorar a personas físicas en la planificación de sus activos y herencias, resolución de controversias familiares. Nos dedicamos a:
Sucesiones Ab – Intestato y Testamentarias
Testamentos
Legados
Administración de acervo sucesorio
Acuerdo de partición y división de bienes en el proceso sucesorio
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Sociedades comerciales, sociedad anónima, acciones societarias, acervo sucesorio, indivisión hereditaria

Procede confirmar la resolución por la cual se hizo lugar al planteo de caducidad de la acción por nulidad de decisiones asamblearias adoptadas en el seno de la sociedad demandada y de falta de legitimación activa, a resultas de lo cual rechazó la demanda entablada. Ello en tanto, no se encuentra discutido en el caso, que el titular registral de las acciones nominativas no endosables emitidas por la sociedad demandada representativas del 42,37 % del capital social de esta última, falleció y que la accionante reviste la condición de cónyuge supérstite del causante. En este marco, cabe señalar que:. 1) No se desconoce que, en virtud del artículo 3417 del Código Civil, el heredero continúa la persona del causante, sin que haya intervalo de tiempo entre la muerte y la transmisión, de modo que el heredero es dueño de las cosas que eran de propiedad del causante y acreedor de quienes eran sus deudores, con excepción de los derechos que no se transmiten por sucesión;. 2) Dentro de esos derechos se encuentra lo relativo a la administración del acervo hereditario. Entonces, una cosa es adquirir el derecho sobre la mitad de los bienes gananciales y otra es su reconocimiento y la posibilidad de ejercer las facultades derivadas de aquél, habida cuenta que los bienes del causante -tanto los propios como los gananciales- forman parte de una universalidad patrimonial y que, por tanto, la indivisión postcomunitaria producida por la disolución de la sociedad conyugal coexiste con otra comunidad hereditaria: la establecida con los herederos del cónyuge fallecido. Ahora bien, en la especie, no se ha invocado que en la sucesión del causante haya acaecido la partición ni el inventario del activo sucesorio, tampoco que el magistrado que conoce en ese proceso se haya pronunciado sobre el “acuerdo de partición de bienes hereditarios”. Síguese de ello que persiste aún el estado de indivisión del acervo sucesorio dentro del cual se encuentran también los bienes gananciales. En consecuencia, no es dable afirmar que el derecho que dice asistirle a la accionante sobre el 50 % del paquete accionario del que era titular el socio fallecido resulte oponible a la sociedad demandada, habida cuenta que no se ha acreditado que el juez del sucesorio hubiera excluido esos bienes del acervo hereditario por corresponder a la cónyuge supérstite como consecuencia de la disolución de la sociedad conyugal. En este contexto, mal podía la sociedad cumplir con la intimación cursada por la apelante a fin de que se inscribiera la tenencia accionaria a su nombre en el registro de accionistas habida cuenta que el ente solo puede reconocer como nuevo tenedor legitimado de las acciones del socio fallecido al heredero declarado judicialmente y/o al cónyuge supérstite luego de que el juez de la sucesión ordene la inscripción respectiva en el registro de accionistas.